Cirugía Estética, especialización post obesidad

Dermolipectomía de muslos

Consideraciones

Los efectos del tiempo y la gravedad pueden causar que la piel de las caras tanto interna como externa del muslo pierdan tonicidad. Esta pérdida de tono provoca una apariencia envejecida de la piel. Esta condición puede ser exagerada por la pérdida excesiva de peso.
En general, el muslo interno se afecta más temprano que el externo. Además de la flacidez cutánea, es un sitio de acumulación de grasa.

La excesiva grasa puede producir un contorno indeseado. Para muchos individuos, en particular mujeres, los depósitos grasos no responden a la pérdida de peso o ejercicio. La liposucción sola puede mejorar el contono de los muslos cuando el tono cutáneo es bueno y el problema principal es el exceso de grasa. El procedimiento de elevación del muslo comprende tanto liposucción y la remoción de piel redundante tanto del muslo interno como del externo y de ambos.

La consulta

Durante la evaluación inicial, se realiza una minuciosa historia clínica y una evaluación física. Se evalúa la tonicidad cutánea y se determina si la grasa excesiva contribuye al contorno del muslo. Las técnicas de liposucción y elevación seràn descriptas en detalle.

Se evaluarán los medicamentos que el paciente consume y se evaluará la posibilidad de discontinuar aquellos que puedan perjudicar el transcurso de la cirugía.
Se le tomarán fotos y se le darán los exámenes prequirúrgicos.

Día de la Cirugía

El día de la cirugía, el paciente deberá usar ropa fácil de manejar y de fácil lavado. No usar joyas, lentes de contacto, ni objetos de valor el día de la cirugía.
El procedimiento se realiza con anestesia general y dura alrededor de tres horas. El Cirujano realizará la marcación del paciente estando éste de pie. Usualmente la cirugía comienza con liposucción y se continúa con la remoción del exceso de piel. La piel se cierra con suturas que son absorbibles, por lo cual no es necesario sacar los puntos.
Luego se colocan apósitos estériles en las incisiones seguido de una faja que va desde la cadera hasta justo por encima de las rodillas.

El paciente quedará internado uno o dos días. Es necesario tener un acompañante al momento del alta. Pacientes del interior deberían quedarse en la ciudad por lo menos por 12 días posteriores a la cirugía.

Recuperación

Durante los primeros días luego de la cirugía, es usual tener débito líquido a través de las incisiones. Al momento de la cirugía, inyectado líquido en los muslos para reducir la pérdida de sangre y para facilitar la liposucción. Gran parte de este liquido es el que luego continúa fluyendo por las incisiones.

Se recomienda la movilización precoz siempre que se tolere. Subir escaleras o cualquier esfuerzo que provoque tensión en las heridas, debería evitarse por lo menos por los primeros tres días. La siguiente cita será en tres o cuatro días en el consultorio. El baño con ducha es posible y recomendado luego de 48 hs poscirugía. Los vendajes no son necesarios en este momento y su uso o no dependerá de la preferencia del paciente.

La próxima visita será luego de 10 o 12 días posoperatorio. En este momento, se revisarán la cicatrización y las incisiones.
Los trabajadores de oficina pueden volver a su tarea habitual en el término de una semana. Aquellos que realicen trabajos que demanden mucho tiempo de pie o deambulación permanente, deberán esperar por tres a seis semanas para volver a sus tareas.

Las cicatrices tenderán a volverse rojas luego de dos semanas y comenzarán a mejorar en tres meses. Si bien las cicatrices no desaparecerán nunca, mejoran mucho con el transcurso del tiempo y tardarán de 12 a 18 meses en alcanzar su apariencia definitiva. Se debe hacer hincapié en no exponer las cicatrices al sol mientras estas estén todavía rojas.

Riesgos

Siempre hay riesgos asociados con cualquier cirugía. En este caso, si bien son infrecuentes, pueden presentarse complicaciones, tales como:

  • Infección, que se trata con antibióticos;
  • Hematoma, que puede requerir drenaje;
  • Seroma, que puede requerir punciones;
  • Mala cicatrización que puede requerir algún retoque posterior.

Es conveniente que los fumadores interrumpan este hábito tres semanas antes de la cirugía. Fumar, además de tener otros efectos dañinos, disminuye el flujo sanguíneo hacia la piel, aumenta el riesgo de complicaciones y retrasa la recuperación.
Usted puede reducir ampliamente el riesgo de complicaciones siguiendo estrictamente las instrucciones del cirujano y su equipo.

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